Lácteos y BLW

Desde el nacimiento del bebé y hasta que cumple los 6 meses el único alimento que deberíamos ofrecer a los bebés es la leche, preferiblemente materna o de fórmula en su defecto. Así dice la OMS aquí.

Cuando el bebé cumple todos los requisitos (en la entrada ¿Cuándo empezar el método baby-led weaning? ya os hablé sobre eso) es el momento de empezar a ofrecerle otros alimentos. Pero, ¿qué pasa con los lácteos?

De los 6 meses hasta el año el principal alimento de nuestro bebé seguirá siendo la leche. Los demás alimentos serán complementarios. Tanto si es materna como si es de fórmula siempre ofreceremos leche antes de las comidas y nunca sustituiremos una toma de leche por una de sólidos. Dicen, además, los pediatras catalanes en su guía (que podéis descargar aquí) que la leche de fórmula que el bebé tome deberá ser la misma desde el nacimiento hasta el año.

¿Necesitan los bebés en este momento otros tipos de lácteos?

No. Sus necesidades diarias de calcio están cubiertas con la leche que ya están tomando. Aunque a partir de los 9 o 10 meses se pueden introducir pequeñas cantidades de queso fresco sin sal o yogurt natural sin azúcar ni edulcorantes. Huid de cualquier yogurt (y de cualquier alimento en general) que se autodenomine “Mi primer…”, suelen ser ultraprocesados cargados de azúcares y aditivos.

Sin embargo, en casa hemos decidido esperar hasta el año. Momento en el que se le pueden ofrecer mayores cantidades de este alimento.

¿Por qué nuestro bebé no tomará lácteos hasta que tenga un año?

Pues porque toma leche materna a demanda, con lo que obtiene casi todos los nutrientes que necesita. ¿Qué le falta a la leche? Hierro. Y, ¿qué dificulta la absorción del hierro? El calcio.

Si estamos preocupados por la absorción de hierro del bebé, atendemos a la mezcla adecuada de alimentos para facilitarle la absorción de este mineral, separamos las tomas de leche un poco de la comida para que el calcio de la leche no interfiera, parece poco razonable dar de postre algunas cucharadas de yogurt, ¿no? En la entrada Absorción de hierro y BLW tenéis más información sobre este tema.

Cuando tenga un año y la leche materna sea solo uno más de su lista de alimentos, entonces no tendremos problema en añadir a su dieta queso, yogurt, cuajada e incluso leche de vaca entera si en algún momento yo no pudiera ofrecerle el pecho.

Sí, leche de vaca entera a partir del año. No hacen falta las leches de crecimiento ni ningún otro invento de la industria alimentaria. De hecho si leéis la etiqueta de esas “leches” veréis la cantidad de ingredientes extra que llevan. La leche de vaca entera es más saludable y más barata.

Llegado el momento en el que empezamos a ofrecer lácteos a nuestro bebé nos encontramos con el problema de elegir los lácteos más adecuados para ella. Lo ideal es que tanto los yogures como el queso que tome un bebé de un año sean lo más naturales posibles, con leche y fermentos y sin sal, azúcar u otros aditivos. Hartos de leer etiquetas cada vez que cambiábamos de supermercado, y puesto que a la niña y a mí nos encanta el yogurt decidimos ampliar nuestra familia de electrodomésticos con una yogurtera como esta.

Pulsa en la imagen para ver en Amazon

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *